Una visión de Europa y otros parecidos.
Hace justo una semana estaba viendo en Eurovisión, al grupo finlandés Lordi, esos que iban todos maquillados y disfrazados y ganaron la edición. El cantante iba subido en unas botas con plataformas al estilo del Frankestein de "La bola de cristal" y desplegó en un momento dado, casi sublime, unas alas que me parecieron las de un dragón, más que las de Satán, que creo que era su intención. Eran más bien la representación de una versión muy personal de un cuento de la mitología nórdica, o tal vez un guiño a la mugre medieval, o un homenaje a esos seres salidos de la imaginación de los creadores de series y películas de segunda que se supone, representan a alienígenas, y que dudosos profesionales de la caracterización hacen posible. A mí y a mis hijos nos encandilaron, con la ayuda de Beatriz Pécker, que retransmitía el evento. Me resultaron tan simpáticos, que me dije para mis adentros con un puntillo de mosqueo: “me cago en mis mulas, ahora va a resultar que soy friki". Pero en ese momento, me maravillé de la relación tan directa y tan precisa que tenía el grupo con la Eurovisión; o lo que puede ser lo mismo, con la visión que algún que otro continente puede tener de Europa. Creo que en realidad lo que estaban haciendo sin saberlo, era una autocrítica a modo de espectáculo. Fuimos unos monstruos, hasta que empezamos a compartir ese honor con E.E.U.U. País formado por ciudadanos de distintas razas desde hace tiempo, y que curiosamente, hasta ahora sólo ha tenido presidentes blancos.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home